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Trail Pahuatlan 2020

Version 20 kilometros

· Reseñas

Corredora invitada JezZ GF (corredora de montaña)

Desde la semana previa las emociones estaban a flor de piel, y aunque había entrenado lo que se debía, siempre se sienten nervios como si fuera la primera vez. En mi caso la emoción era doble ya que no conocía Pahuatlan, no hay nada mejor que conocer un lugar corriendo a través de sus valles y senderos, le inyecta emoción y adrenalina.

Llegó el día tan esperado para salir de la CDMX rumbo a Pahuatlan, aproximadamente tres horas y media de camino. Dado que llegamos antes de la entrega de paquetes y la ceremonia de apertura, pudimos reposar un rato y calmar el apetito.

La entrega de paquetes fue muy eficiente ya que solo hay que mostrar la información en modo digital, una identificación y exoneración firmada. Trail Run Hidalgo tiene una excelente organización, lo cual se agradece ya que no pierdes tiempo, y puede aprovechar para conocer un poco el pueblo o simplemente descansar de las horas de viaje.

Llego el domingo y con ello la regla no escrita de levantarte antes de lo acordado con tu despertador. Nerviosa empiezo a prepararme, y robándole minutos al reloj salgo con tiempo para poder hacer un poco de calentamiento, y pararme en la línea de salida a esperar la cuenta regresiva.

Finalmente la hora esperada, y con ella empezó a correr el tiempo para que diera mi mejor esfuerzo. Trate de no dejarme llevar por la adrenalina y agotar toda mi energía en el inicio, la plática informativa me había servido para planear y refinar mi estrategia, pero a quien voy a engañar, la emoción de correr es una ruleta rusa contra los planes establecidos. Aún no tengo un conocimiento preciso de mis fortalezas y limitaciones como corredora por lo que preferí no arriesgarme y decidí ir administrando mi energía para los 20 kilómetros que estaban por venir.

La carrera inicia con descensos que pueden mejorar tu paso y ganar tiempo que tendrás que invertir en los ascensos. A pesar de la temprana hora, la elevad sensación térmica ya comenzaba a notarse; eso aunado a que para llegar al primer punto de hidratación el camino es muy estrecho y debes andar en fila, hizo que fuese tardado llegar al abastecimiento. Para llegar al segundo punto de hidratación había un poco más de oportunidad para rebasar ya que el camino era más amplio.

 

Los planes se empezaron a modificar, ya que para llegar al kilómetro diez hay que negociar con un interminable y demandante ascenso de montaña, aderezado con el intenso calor y la elevada humedad. En este momento empiezas a ver corredores a ambos lado del camino que se iban quedando, recuperando e hidratando para continuar la jornada.

Afortunadamente pasando por el tercer punto de hidratación en camino hacia el kilómetro dieciséis, el camino fue un poco más amistoso ya que casi en su totalidad era plano y eso te permitía subir un poco el ritmo, Y aunque un poco cansada me motivó mucho ver que ya venían los punteros de ambas categorías.

Considerando que no hay mucho que hacer empecé a contar a las mujeres que ya venían de regreso, esto me hizo dar una idea en qué lugar podía llegar si apretaba un poco más el paso. El calor era demasiado pero eran más mis ganas de llegar por lo menos en los primeros veinte lugares o hacer las cuatro horas que tenía en mente desde el inicio.

Estaba orgullosa de no tener caídas en mi historial, pero la bajada de kilómetro dieciséis al dieciocho fue un tanto difícil y me tocó mi primera caída, que afortunadamente no fue tan aparatosa pero si me molestó un poco lo que restaba de la carrera.

Nunca es bueno asumir que la parte final de la carrera será más fácil, ya que la cuesta que lleva al último punto de control se me hizo muy pesada, mi ventaja es que iba prácticamente sola en el camino, si me llegaba a encontrar corredores los pasaba y seguía mi ritmo. En este punto de la carrera estaba emocionada porque aunque iba pasada de tiempo, sabía que podría cumplir mi objetivo de filtrarme en las primeras 20 corredoras. Finalmente perdí la cuenta y mejor trate de concentrarme en el último tramo, no estresarme y disfrutar de lo que restaba de la ruta.

Ya en el cuarto y último punto de hidratación, y con ello faltando un kilómetro tienes la adrenalina nuevamente a flor de piel porque ya se escucha el ruido del pueblo. Tome toda esa emoción y las palabras de aliento del staff que además me indicaron que ahora si todo era en descenso y acelere el paso.

Finalmente ahí estaba esa emoción que te pone la piel erizada que se incrementa conforme te acercas a la meta. Si eres corredor sabes de lo que estoy hablando, y si no lo eres te invito a que lo intentes y cruces ese arco de meta.

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